lunes, 22 de marzo de 2010

Los de ayer no son los de hoy,
porque los de hoy no serán los de mañana.
Aquél que no soporta la realidad
se refugia en los embutidos
de una noche sin dulces.
Ya no extraño, solo pienso
que ya no debo pensar.
Si me ves partir no te alarmes,
el quinto sol me traera de regreso
a tus tardes de sombras heladas
y espacios abiertos por el mar.
Escribir para vivir, soñar
para despertar en el mañana.
Mis lágrimas tienen tu imagen,
aquella que no olvido, aquella
que me calmó en las noches de ruidos

No hay comentarios:

Publicar un comentario